El presidente del colegio de geólogos español ha declarado que en Japón se produce el 20% de los terremotos mayores a una magnitud de seis grados en la Escala de Richter que suceden en el Planeta. El último más destructivo fue en 1923, de 8,3 en la escala de Ritcher.
El terremoto de Japón, que ha tenido una magnitud de 8,9 grados en la Escala de Richter, ha liberado una energía equivalente a 200 toneladas de TNT (dinamita), según el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG), cuyo presidente, Luis Suárez, ha precisado que el seísmo, que se ha producido a 10 kilómetros de profundidad y a unos 130 kilómetros de la costa de JaPón, es ya «uno de los más destructivos de la historia».
Además, Suárez ha señalado que ahora el «mayor peligro» es que el tsunami que ha ocasionado el terremoto pueda llegar hasta las costas de Chile, así como las réplicas de menor intensidad que pueden seguir registrándose en la zona. A su juicio, otro de los problemas son los incendios derivados del terremoto, aunque Suárez considera que «aún es pronto para valorar los daños».
El presidente del Colegio de Geólogos recuerda que Japón se encuentra en el conocido como 'Círculo de Fuego', donde contactan la placa Euro-asiática y la placa Pacífica y ha dicho que esta es, precisamente la zona «con mayor intensidad sísmica de la tierra», pero también el país con mayores medidas antisísmicas.
En ese sentido, ha comentado que un terremoto de estas características «en cualquier otro lugar sería muchísimo más destructivo». Suárez ha recordado que en Japón se produce el 20% de los terremotos mayores a una magnitud de seis grados en la Escala de Richter que suceden en el Planeta. El último más destructivo fue en 1923, de 8,3 en la escala de Ritcher y que dejó más de 140.000 muertos.
Por otro lado, Suárez ha advertido de que aunque España no vive un momento «especialmente intenso en seísmos», un terremoto destructivo podría llegar «próximamente, en un futuro no muy lejano».
Así, ha señalado que según las estadísticas, España registra un gran terremoto destructivo cada 70 años y que el último se produjo en 1884, siendo las zonas de mayor riesgo Andalucía y Murcia, dentro de que España se encuentra en una zona de actividad sísmica moderada.